BEE GEES

Coronados comercialmente en la fiebre discotequera de la década de los 70, los Bee Gees habían mostrado mucho antes un extraordinario talento para la creación pop, a veces barroca, otras psicodélica, siempre melódica, en canciones ensalzadas por sus armonías a tres voces y una elevada sensibibilidad en el concepto compositivo.

Este talento les permitió con el paso de las décadas redifinir sus sonidos, aclimatarse a diferentes estilos y alcanzar un espectacular éxito a nivel mundial, que convirtió al terceto en toda una institución dentro de la música popular.

Aunque nacidos en Inglaterra, sus padres se trasladaron a Australia a finales de los años 50.

Hijos del músico Hugh Gibb y la cantante Barbara Gibb, el trío de hermanos estaba compuesto por el cantante, guitarrista y principal compositor Barry Gibb (nacido el 1 de septiembre de 1946 en la Isla de Man) y los gemelos Robin Gibb y Maurice Gibb (nacidos el 22 de diciembre de 1949 en la Isla de Man). El fraternal terceto comenzó como grupo infantil en Manchester bajo el nombre de Blue Cats en el año 1955.

Tras emigrar a Australia en 1958 y ya con el nombre de The Bee Gees, fueron lanzados a la popularidad en las antípodas por un D.J. llamado Bill Gates, el cual les consiguió un contrato con el sello Festival en el año 1963 y la oportunidad de protagonizar una serie de televisión.


Tras su primer gran éxito en Australia con el tema y el disco australiano “Spicks and specks” (1966), los Bee Gees volvieron a Gran Bretaña en una época marcada por la explosión de los Beatles y el sonido Mersey.
Aumentaron la formación con el guitarrista Vince Melouney y el batería Colin Peterson y tras ponerse en manos del productor Robert Stigwood firmaron con Polydor, casa discográfica en la cual publicarían “New York Mining Disaster 1941” en 1967, un sencillo que resultó un moderado éxito, superado con posterioridad por “Massachusetts” (número 1).

Su primer y magnífico disco grande editado en Gran Bretaña, muy influenciado por los Beatles, fue “The Bee Gees 1St” (1967), un espléndido album debut muy bien recibido gracias a temas como “Holiday”, “Please Read me” o “To love somebody”.

Publicarían posteriormente su magistral disco “Horizontal” (1968), un Lp de música psicodélica que continuaría con discos esenciales como “Idea” (1968) o el doble “Odessa” (1969).

Estos trabajos, demasiado arriesgados para sus fans, no fueron bien recibidos a pesar de su calidad, pero nuevos singles de éxito como “I’ve got to get a message to you” (número 1) los volvieron a elevar a lo más alto de las listas comerciales.

A finales de la década de los 60, problemas internos y tensiones derivadas del consumo de drogas, llevaron a una separación temporal en la que los diferentes componentes se dedicarían a varias actividades como el cine. Maurice se casó con la famosa cantante Lulu, mientras los otros dos componentes ajenos a la familia Gibb abandonaron el proyecto. Barry y Maurice, con el nombre de The Bee Gees, publicaron “Cucumber Castle” (1970), un estimable disco que no satisfizo al dúo, lo mismo que “Robin’s Reign” (1970), la aventura en solitario de Robin.

BeeGees – Cucumber Castle – FuLL Album HQ

ROBBIN GIBB en solitario

La vuelta de Robin a los Bee Gees no fue del todo triunfante como esperaban, el magnífico “Trafalgar” (1971) y “To Whom it may concern” (1972) no vendieron demasiado en Europa, pero ampliaron mercado en los EEUU, aspecto que intensificaron con “Life in a tin can” (1973) y “Mr. Natural” (1974), adoptando un sonido más R&B.

Trafalagar 1971

Life in a tin can (1973)

Mr. Natural (1974)

Esta serie de Lps de principios de los 70 no lograron conseguir los triunfos del pasado, lo que podría hacer creer que la época más triunfal de los Bee Gees ya había pasado.

“Main Course” (1975) echaría por tierra todo esa premonición. Fue en este disco en donde introducirían una de sus características vocales más famosas, el falsete. Ritmos disco y funkies reconquistaron las listas mundiales con temas como “Jive Talking” o “Night on Broadway”.

El siguiente trabajo de los recuperados Bee Gees, “Children of the world” (1976) aún sería más exitoso llegando al número 1 en Lps en EEUU (el país en donde más venderían), ayudado por conocidas canciones como “You should be dancing”.
Estas grandes ventas no se podrían comparar con la publicación de la banda sonora de la película protagonizada por John Travolta, “Saturday Night Fever” (1977), de la que los Bee Gees serían sus principales responsables gracias a gloriosos y míticos sencillos como “Stayin’ Alive”, “How deep is your love”, “Night Fever”, “More than a woman” (cantado por Tavares) o “If I Can’t have you” (intepretado por Yvonne Elliman).

Este album, obra maestra de la música disco, sería uno de los Lps más vendidos de toda la historia de la música moderna.

Spirits having flown” (1979) volvería al número 1 junto a los sencillos “Tragedy”, “Love you inside out” y “Too much heaven”, pero serían sus últimas entradas importantes en lista de ventas durante mucho tiempo.

Los años 80 no fueron buenos para ellos como Bee Gees pero sí en su faceta como compositores, trabajando y cantando con gente como Barbra Streisand (“Guilty”, número 1 ), Diana Ross (“Chain Reaction”) o Kenny Rogers en “Eyes can see in the dark”.


Por otra parte, su hermano Andy Gibb se había convertido en una gran estrella hasta que una prematura muerte cesó su fulgurante carrera.

A finales de década regresarían con “ESP” (1987) y “One” (1990), buenos discos que los llevarían de nuevo al número 1 en GB con el single de “ESP” “You win again”.

Posteriores trabajos serían medianamente recibidos por crítica y público pero su halo de grupo mítico quedará siempre establecida por su gran capacidad para crear espléndidas melodías, reflejadas concretamente en el trabajo realizado para “Saturday Night Fever” y en sus obras mayores de los años 60.

Maurice falleció en el mes de enero del año 2003 tras sufrir un ataque al corazón. Un cáncer de colon terminó con la vida de Robin el 20 de mayo del año 2012.

de TURISMO VALLE DEL LLAIMA Publicado en Onda Disco