LOS JAIVAS

Los Jaivas en 1976.

Los Jaivas es una banda chilena, destacada por la combinación del rock progresivo con la cueca, junto con la incorporación de instrumentos y ritmos latinoamericanos, especialmente chilenos. El grupo se formó en 1963 en Viña del Mar, en la costa de la región de Valparaíso, Chile, y está actualmente activo. Se les ha considerado a menudo como “una de las bandas más importantes e influyentes de Chile y el resto de Sudamérica”.

En sus más de cuarenta años de actividad musical ininterrumpida, Los Jaivas se han caracterizado por la exploración y fusión de diferentes estilos, desde la música tropical de sus inicios, pasando por la improvisación al estilo del avant garde y el jazz, el rock clásico y la fusión latinoamericana. Durante su trayectoria, además de componer, arreglar e interpretar un gran número de temas propios, han musicalizado obras de Pablo Neruda y arreglado e interpretado, de manera ocasional, canciones de creadores como Violeta Parra, Víctor Jara, Osvaldo Rodríguez.


Osvaldo Rodríguez Musso, cantautor y poeta chileno cariñosamente apodado Gitano Rodríguez, nació en Valparaíso, en 1943 y falleció en Bardolino, Italia, en 1996.

Historia

Orígenes

Los orígenes de Los Jaivas se encuentran en el núcleo familiar conformado por los hermanos Eduardo, Claudio y Gabriel Parra, de Viña del Mar. Junto con sus amigos y compañeros de secundaria en el Liceo Guillermo Rivera Cotapos, ubicado éste en Calle Montaña (a pasos de la Quinta Vergara en Viña del Mar), Eduardo “Gato” Alquinta y Mario Mutis, comienzan a descubrir la música como una forma de expresar su creatividad y permanente inquietud.

Es así como el 15 de agosto de 1963, bajo el nombre de The High & Bass, que aludía a las diferencias de estatura entre los hermanos Parra, Gato y Mario, realizan su primera presentación en el Teatro Municipal de Viña del Mar, interpretando, entre otros, el tema “Sueña”, de Luis Dimas. La presentación resulta desastrosa y el público los reprueba fuertemente. Durante los siguientes seis años, y con su formación estable (Eduardo en teclados, Claudio en acordéon y piano, Gabriel en batería, Gato en guitarra y Mario en bajo) la banda desarrolla su propuesta musical en fiestas y reuniones sociales viñamarinas, interpretando principalmente música tropical, cha cha cha, bossa nova y boleros, con buenos resultados.

Luego de estos años de prueba y aprendizaje, el grupo cuestiona fuertemente su quehacer, e influenciado por la reforma universitaria y los ideales americanistas, decide modificar su estilo musical, para pasar de meros intérpretes a creadores y dejar paso a la improvisación musical plena y la vanguardia.


Eduardo Parra (izquierda) y Eduardo “Gato” Alquinta de Los Jaivas durante su actuación en el Festival de Piedra Roja (1970).

Entre 1969 y 1971, y con su nombre ya castellanizado a “Los Jaivas”, los conciertos del grupo se transforman en improvisaciones absolutas, sin libretos ni esquemas preparados, y con cada instrumento musical generando atmósferas propias, incluso con la ayuda del público asistente. La improvisación los conduce a la valoración de las raíces musicales latinoamericanas y a la exploración de sonidos de instrumentos ancestrales, que les permite combinar estilos aparentemente irreconciliables, pero que Los Jaivas deciden plasmar en su creación musical posterior.




Varios conciertos de esta época, incluidos los realizados en el Festival de Música de Vanguardia de Viña del Mar (enero de 1970), la Sala de la Reforma de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales de la Universidad de Chile (mayo de 1970), el Cine Arte de Viña del Mar (junio de 1970) y el Parque del Instituto Cultural de Las Condes (mayo de 1970), además de la banda sonora preparada para un film que jamás se realizó (¿Qué Hacer? de Raúl Ruiz, soundtrack grabado en octubre de 1970), se encuentran plasmados en la colección de cinco discos titulada La Vorágine, que documenta la etapa conocida como la Prehistoria de Los Jaivas.

reseña en video sobre el festival de piedra roja

Durante esta época, además, el grupo participa en el mítico recital hippie de Piedra Roja y graba su primera placa discográfica oficial, homónima, pero conocida como El Volantín, por su característica portada. El disco, editado en 1971, contiene improvisaciones en la línea de la vanguardia explorada anteriormente, pero además incluye los primeros esbozos de composición, especialmente en temas como “Foto de Primera Comunión” y “Que o la Tumba Serás”.


Todos Juntos

Eduardo, Gato, Sergio Travuco, y Claudio durante la grabación de la banda sonora de la película Palomita blanca de Raúl Ruiz.

pelicula palomita blanca










En abril de 1972 el grupo edita el single “Todos Juntos”, que los catapulta a la fama en todo Chile. El grupo no participa de los agitados discursos políticos de la época. El tema, originalmente pensado como lado B, gana alta rotación radial y repercusión en el mercado musical debido a la fusión que logra entre la letra de llamado a la unidad y paz entre los seres humanos y el uso combinado de ritmos latinoamericanos con instrumentos de rock tradicional. La fama de la banda se acrecienta en septiembre de 1972, con el lanzamiento de “Mira Niñita”/”Cuero y Piel”, el segundo single del grupo, cuya cara A también se convierte en un clásico de la música popular chilena.



Con la edición de su segundo álbum homónimo en febrero de 1973 (conocido, por su portada, como La Ventana y reeditado con el título de Todos Juntos en varios países latinoamericanos), que incorpora los dos lados A de los singles de 1972, además de una cara llena de temas totalmente improvisados, el éxito del grupo es aún mayor, en una época caracterizada por el idealismo de la ideología hippie. Los Jaivas son vistos en Chile como un símbolo de los tiempos, y su prestigio y popularidad aumentan gracias a su participación en numerosos conciertos, incluyendo el recital Los Caminos que se Abren en febrero de 1973 y otro en agosto del mismo año, en Viña del Mar, en el cual presentan sus primeros acercamientos con la música sinfónica.

En 1973, el director de cine Raúl Ruiz los invita a crear la banda sonora de otra película suya, Palomita blanca, que no vería la luz hasta diecinueve años después.

En Argentina

El golpe militar del 11 de septiembre de 1973 hace que el grupo decida trasladarse a vivir en comunidad en la ciudad de Zárate, en Argentina. Ya consolidados en este país, y en alianza con el músico brasileño Manduka, en 1974 graban y editan Los Sueños de América, disco que contiene composiciones formales e improvisaciones que surgen espontáneamente entre los músicos.

En septiembre de 1974, Mario Mutis debe emprender el retorno a Chile, por motivos personales. Se ausenta, en primera instancia, hasta noviembre del mismo año, tiempo en el cual es reemplazado brevemente por Freddy Anrique, músico que ya había ayudado a la banda en las grabaciones de Palomita Blanca, en el año anterior.


“Pa’ nosotros fue importante la época de transición, entre el 69 y el 71, cuando nos dedicamos a la investigación musical, a pegarnos voladas experimentales. De allí nació el sonido del grupo…”.


Freddy Anrique

Mario vuelve a la banda a fines de noviembre de ese año; sin embargo, en mayo de 1975, y luego de un breve retorno de Los Jaivas a Chile, Mario Mutis se queda en el país, y es reemplazado en el bajo por Julio Anderson, quien debuta a fines de este mes. Con este bajista, el grupo graba otro álbum homónimo, conocido como El Indio, y editado en diciembre.

El álbum, que se convierte en un éxito en Argentina, contiene entre otros el tema “Pregón Para Iluminarse”, la cueca lenta “La Conquistada” y la extensa elaboración musical “Tarka y Ocarina” que se convierte en un punto clave en los conciertos del grupo. Es este disco el que termina de definir la identidad musical de Los Jaivas, en términos de la fusión de sonidos tradicionales latinoamericanos, aquellos provenientes del rock progresivo, como la guitarra eléctrica, el órgano y la batería, e incluso elementos de música clásica, proporcionados por el sonido característico del piano ejecutado por Claudio Parra.


El alejamiento de Anderson en noviembre de 1975, propicia el ingreso a la banda de Pájaro Canzani, en bajo, guitarras y coros y Alberto Ledo, en charango y otros instrumentos de cuerda y percusión y coros. Con esta formación, que permite enriquecer el sonido del grupo en voces y arreglos, editan el single “Mambo de Machaguay” (primera versión)/”En tus Horas”, en 1976, y el álbum Canción del Sur, en 1977. El disco incorpora por primera vez el minimoog ejecutado por Eduardo Parra, en el tema que le da título.


Durante su estadía, Los Jaivas son reconocidos y respetados como un grupo más de la Argentina. Realizan giras por todo el país, desde el interior hasta la Patagonia. Las giras abarcan la costa oriental del continente, Uruguay, Paraguay y Brasil. Sus apariciones en televisión se hacen habituales, y realizan varios conciertos sinfónicos, experiencia inédita en la Argentina, junto a la Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata y la Orquesta Sinfónica de Buenos Aires. Una de estas presentaciones es la despedida del grupo de América, que ya miraba a Europa como su etapa siguiente, especialmente considerando las difícil situación política en Argentina, que propició, incluso, la detención temporal de Eduardo Parra.

Comunidad en Europa

Violeta Parra fue una gran inspiración para la banda, lo que puede apreciarse en su álbum tributo Obras de Violeta Parra de 1984.

Un barco traslada a fines de 1977 a Los Jaivas a Europa, quienes se instalan en una casona de París que databa del siglo siglo XVIII, a continuar su vida en comunidad.

Apenas llegados, comienzan una serie de recitales en Teatros como Le Palace, Athénee y Cité Universitaire, en París. En Holanda se presentan en varios clubes y parques al aire libre como el Vondel Park, en un gran festival de música popular.

A mediados de 1978, un año después de su llegada a Europa, se presentan en el famoso Teatro Olympia de París, como consecuencia de su trabajo hasta esa fecha, realizando viajes por Bélgica, Alemania, España e Italia. Este año, además, ve la edición del único single del grupo encargado por un productor externo: “Bebida Mágica”/”Sueño del Inca”.

En 1979, realizan su primera gira a Inglaterra. Realizan una temporada en el Shafterbury Theatre, en pleno Piccadilly Circus. Londres los recibe con un entusiasmo inusitado y una excelente crítica. La prensa especializada cataloga a Gabriel Parra como uno de los tres mejores bateristas del mundo. Este mismo año, Mario Mutis se reintegra a la banda y Pájaro Canzani la abandona para seguir una carrera solista.

1980 encuentra a Los Jaivas en una extensa gira por España por las provincias de Palma de Mallorca, Andalucía, Madrid y dos conciertos en el Teatro Romea de Barcelona, además de una actuación en Salamanca en pleno desierto. Poco tiempo después, Alberto Ledo deja la banda.

En noviembre de este mismo año, con su formación original, y como producto de una invitación de la Radio Francia, el grupo concibe y prepara su propia interpretación y arreglos de temas de la cantautora chilena Violeta Parra, que serán editados en disco en 1984, bajo el nombre de Obras de Violeta Parra, una de sus obras más alabadas.

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