LEONARDO FAVIO SEGUNDA PARTE

Posdictadura

En 1976 dejó Argentina, exiliado por el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional hasta 1983.

Lp Este es Leonardo Favio ( 1977 )






Lp Nuestro Leonardo Favio ( 1977 ) en este disco son los mismos temas que el disco anterior el unico nuevo es :

Lp Hablemos de Amor ( 1978 )









Leonardo Favio en concierto ( 1978 )




Lp aqui esta Leonardo Favio ( 1983 )







Comenzó entonces una gira por América Latina, donde vivió casi dos años junto a su familia. Luego se estableció en la ciudad de Pereira (Colombia), desde donde realizaba giras por varios países del mundo, interpretando sus afamadas canciones. De regreso en Argentina, año 1987…

Lp Yo soy ( 1985 )







reinició su carrera como realizador cinematográfico (filmó Gatica, el Mono, 1993) y continuó paralelamente la de cantautor, esta vez en giras más cortas debido al tiempo que le brindaba al cine.

Entre 1996 y 1999 realizó un documental ―sin estreno comercial― titulado Perón, sinfonía del sentimiento. Favio relata en cinco horas y cuarenta y cinco minutos la situación de Argentina entre la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y la muerte de Juan Domingo Perón (1974).

Su última obra fue Aniceto. Favio interpreta el tema musical que cierra el film, el que a su vez es obra de su hijo, el músico y compositor Nico Favio (premio Clarín al artista revelación 2005 por Rodeado de Buenos Aires).

Pensamiento y actuación política

Una parte sustancial de la vida de Leonardo Favio ha estado vinculada a su actuación en el peronismo. Él mismo ha dicho:

Yo no soy un director peronista, pero soy un peronista que hago cine y eso en algún momento se nota. En ningún momento yo planifico bajar línea a través de mi arte, porque tengo miedo de que se me escape la poesía.

Leonardo Favio.

Se incorporó al peronismo desde muy joven, impulsado por su propia experiencia positiva de los dos primeros gobiernos del presidente Juan D. Perón (1946-1952; 1952-1955), durante su niñez. Favio ha definido su pensamiento a partir de una concepción popular de la religiosidad católica y del culto a la Virgen María, sosteniendo que para él «Dios está al centro de todo; a la izquierda suelo llevar a la gente y a la derecha la estética».

En 1972 fue invitado por Juan D. Perón a acompañarlo en el avión que lo llevó de retorno a la Argentina, luego de 18 años de exilio. Favio compartió el vuelo con otros invitados pertenecientes a las diferentes líneas internas del peronismo, entre los que se encontraban también Abel Cachazú, Antonio Cafiero, Héctor J. Cámpora, Hugo del Carril, Eduardo Luis Duhalde, Rodolfo Galimberti, Nilda Garré, Raúl Lastiri, Raúl Matera, Carlos Menem, el padre Carlos Mugica, Rodolfo Ortega Peña, José López Rega, Marilina Ross, José Ignacio Rucci, José Sanfilippo, Jorge Taiana, etc.

El 20 de junio de 1973 fue designado por los organizadores para ser el conductor del acto que iba a realizarse en los bosques de Ezeiza, con motivo del retorno definitivo de Perón a la Argentina. En la ocasión se produjo un grave enfrentamiento armado entre sectores internos del peronismo, conocido como la Masacre de Ezeiza. Debido a su función, Favio ocupó un lugar central en el palco, en el cual cumplió un ambivalente y dramático papel pues varias veces usó el micrófono para lanzar las consignas y acusaciones que le indicaban los jefes de la banda del palco. En algún momento fue al Hotel de Ezeiza donde los parapoliciales tenían retenidas personas a quienes estaban torturando y, llorando, los amenazó con hablar y contar todo si no paraban con la masacre. Desde los altoparlantes, Favio pedía cordura, mientras portaba una pistola y se efectuaba una suelta de palomas «como un símbolo de paz» mientras simultáneamente caían francotiradores. Horacio Verbitsky transcribe los pedidos de Favio desde el palco pidiendo que las personas que estaban sobre los árboles descendieran y se pregunta si sabía que una parte de ellos era personal de la custodia. El actor alternaba mensajes de paz y pedidos de cantar el Himno nacional con manifestaciones acerca de que los enemigos ya habían sido visualizados, sin referir quiénes eran y qué se proponían. Debió buscar refugio de los disparos tendiéndose en el piso del palco.

En 1967 había formado pareja con María Vaner, notable actriz de ideas de izquierda, con la que tuvo dos hijos. Aunque en 1973 se separó, un año después María Vaner fue amenazada de muerte por la organización terrorista de derecha Alianza Anticomunista Argentina. Debido a este hecho Vaner tuvo que exiliarse con los hijos de ambos en España. En 1976, ya instalada la Dictadura de Videla, el mismo Favio debió exiliarse como lo hizo la mayoría de la gente relacionada o amenazada por los dictadores de esa época, para volver recién en 1987.

En 1994, comenzó a hacer la película Perón, sinfonía del sentimiento, por encargo de Eduardo Duhalde, cuando era gobernador de la provincia de Buenos Aires.

En 2009, con motivo de la edición en DVD de su miniserie documental Perón, sinfonía del sentimiento, expresó al diario argentino Página/12:

Desde la primera presidencia de Perón, este es el mejor gobierno que hemos tenido. Están reconstruyendo un país, después del bombardeo que hemos sufrido […]. Creo a muerte en este gobierno.

Favio ha actuado en el peronismo sin circunscribirse a ninguno de sus sectores internos ni desempeñarse como funcionario, aunque manteniendo relaciones habituales con el Padre Mugica (asesinado en 1974 por la Triple A), un referente ineludible del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, y también con los sindicatos, con los que siempre mantuvo un vínculo estrecho. Sus simpatías más profundas, sin embargo, pueden deducirse de la dedicatoria de Perón, sinfonía del sentimiento, realizada en memoria de Héctor J. Cámpora, Hugo del Carril, Ricardo Carpani, Rodolfo Walsh, los trabajadores, los estudiantes y el Grupo de Cine Liberación (que integraran Fernando Solanas, Gerardo Vallejo y Octavio Getino).

Fallecimiento

Luego de estar varias semanas internado, falleció de neumonía en una clínica de Buenos Aires, el 5 de noviembre de 2012.