THE BEATLES TERCERA PARTE

Durante las sesiones de grabación para el álbum, que se extendieron desde fines de mayo hasta mediados de octubre de 1968, las diferencias y los desacuerdos comenzaron a dividirlos. Starr los dejó por un tiempo, lo que hizo que siguiesen adelante con McCartney tocando la batería en varios temas. El romance de Lennon con la artista vanguardista Yoko Ono contribuyó a crearles tensiones, haciendo que Lennon perdiese el interés en escribir canciones con McCartney. Desobedeciendo el acuerdo que ellos mismos establecieron de no llevar parejas al estudio, Lennon insistió en llevar a Ono a todas las sesiones de grabación, situación que no le agradaba a Harrison. También era cada vez más despectivo con los aportes creativos de McCartney, al que empezó a identificar como «autor de música para abuelitas», calificando la canción «Ob-La-Di, Ob-La-Da» como «música-basura para abuelitas». Recordando las sesiones del White Album, Lennon ofreció un curiosamente abreviado resumen de la historia que había vivido con sus compañeros a partir de ese momento, diciendo: «Es como si sacaras cada tema de ahí y lo convirtieras en todo mío y todo de Paul […] solamente yo con músicos de acompañamiento por un lado y Paul igualmente por otro; y me lo pasé bien. Entonces fue cuando nos disolvimos». McCartney también recordó que las sesiones marcaron los comienzos de la ruptura, diciendo: «Hasta ese momento, el mundo era un problema, pero nosotros no lo éramos», lo cual siempre había sido «la mejor cosa de The Beatles». Publicado en noviembre, el White Album fue el primer álbum de The Beatles editado por Apple Records.


Si pensabais que la única empresa cuyo logo y nombre de manzana era Apple, no ha sido así siempre. Lo más curioso de todo es quienes fueron los fundadores y propietarios de la otra marca con la que compartían parte del nombre y una manzana como logo. Estamos hablando de Apple Records, una discográfica cuyo logotipo es una manzana y que fue fundada ni más ni menos que por los miembros de los Beatles. Y decimos compartía, porque a partir de hoy ya ha pasado a ser propiedad de Apple.

Y es que tras unos cuantos años de disputas legales en las que en 2007 llegaron a un acuerdo por el cual Apple tendría todos los derechos de la marca y que cedía a Apple Records. Pero Apple para asegurarse de que absolutamente todo fuera de su propiedad, registró en 2011 el logotipo de la manzana de la variedad “Abuela Smith” envejecida en la agencia europea de marcas bajo multitud de usos (hardware, redes sociales, instrumentos musicales, juegos, vestimenta,etc).

Ahora por fin y tras disputar una última batalla legal con una empresa llamada “Apple Box Productions” ya se puede decir que Apple es dueña única del logotipo que otrora utilizaron los miembros de los Beatles para fundar su sello discográfico. ¿Curioso no?

El sello discográfico era una de las divisiones de la empresa Apple Corps, formada por el grupo a su regreso de la India, cumpliendo así un plan previo de Epstein de crear una estructura empresarial efectiva para administrar mejor los impuestos a pagar. El álbum tuvo más de dos millones de pedidos anticipados, vendiendo casi cuatro millones de copias en los Estados Unidos en poco más de un mes, y sus temas dominaron las listas de las emisoras de radio estadounidenses. A pesar de su popularidad, no recibió comentarios halagadores en su época. Según Jonathan Gould,

«La respuesta de la crítica […] osciló entre la confusión y el desencanto. En intenso contraste con Sgt. Pepper, que había contribuido a establecer todo un género de crítica erudita del rock, el White Album no inspiró literatura crítica digna de mención. Incluso los recensores más simpatizantes […] claramente no sabían qué hacer con esta efusión amorfa de canciones. Hubert Saal, del Newsweek, citó la alta proporción de parodias, y los acusó de exceso de ironía soterrada».

La opinión general de la crítica se decantó finalmente a favor del White Album, y en 2003 la revista Rolling Stone lo consideró el décimo mejor álbum de todos los tiempos. Pitchfork describe el álbum como «grande, rebosante de ideas y lleno de una enorme variedad musical […] sus defectos son tan esenciales a su carácter como sus virtudes». Allmusic señala: «Claramente, las dos fuerzas compositoras de The Beatles ya no estaban en la misma página, pero tampoco lo estaban George y Ringo»; a pesar de todo «Lennon crea una de sus dos mejores baladas, las letras de las canciones de McCartney son sorprendentes», es visible que Harrison se ha convertido en «un compositor que merecía una demostración más amplia» y la composición de Starr «es un placer».

Para ese entonces, el interés por las letras de The Beatles estaba tomando un aspecto serio. Cuando la canción de Lennon «Revolution» se había publicado como sencillo en agosto, como anticipo del White Album, su mensaje parecía claro: «libera tu mente» y «no cuentes conmigo» para cualquier conversación sobre la destrucción como medio para alcanzar un fin. En un año caracterizado por protestas estudiantiles que se extendían desde Varsovia hasta París y Chicago, la respuesta de la izquierda radical fue mordaz. Sin embargo, la versión de la canción en el White Album, «Revolution 1», añadía una palabra extra: «count me out… in» (traducible por: «no cuentes conmigo…, cuenta conmigo»), lo que implicaba un cambio de ideas desde la publicación del sencillo. De hecho, la cronología se había invertido: la ambigua versión del álbum se había grabado antes, pero algunos creyeron que The Beatles ahora decían que la violencia política podía ser, a pesar de todo, justificable.

El LP Yellow Submarine apareció finalmente en enero de 1969. Contenía sólo cuatro de sus canciones inéditas, junto a la pista del título, ya aparecida en Revolver; una canción editada en sencillo en 1967; y siete piezas instrumentales compuestas por George Martin e interpretadas con su orquestada. Debido a la escasez de música nueva que la agrupación proporcionaba, Allmusic sugirió que quizás el álbum «no fuese esencial», salvo por el tema «It’s All Too Much» de Harrison, «la joya de las nuevas canciones […] resplandecida por un mellotron envolvente, una percusión increíble, y un feedback de guitarra fastuoso […] una excursión virtuosa en la por otra parte confusa psicodelia reinante».

Inscripción a la entrada del parque Strawberry Field en 2002, lugar que inspiraría una de las más afamadas canciones de The Beatles.

El proyecto de Let It Be, Abbey Road y la separación

N.º 3 de Savile Row en Londres, en 2007. En este antiguo edificio de Apple fue donde se realizó el famoso «concierto de la azotea» durante las sesiones de Let It Be en enero de 1969.












Aunque Let It Be fue el último álbum que lanzaron, la mayor parte de su contenido fue grabado antes de Abbey Road. Inicialmente llamado Get Back, Let It Be se originó de una idea que Martin atribuye a McCartney: preparar nuevo material e interpretarlo por primera vez en un concierto, grabarlo para un nuevo álbum y filmar sus sesiones de grabación. En este caso, mucho del contenido del disco vino del trabajo en estudio, muchas horas de las cuales fueron capturadas en película por el director Michael Lindsay-Hogg. Martin dijo que los ensayos y la grabación para el proyecto, que ocuparon gran parte de enero de 1969, «no eran en absoluto una experiencia feliz. Fue una época en la que las relaciones entre los miembros de The Beatles estaban en su punto más bajo». Agravado por las relaciones entre McCartney y Lennon, Harrison abandonó los ensayos durante una semana. Regresó con el teclista Billy Preston, que participó en los últimos diez días de las sesiones del álbum y que fue acreditado en el sencillo «Get Back», el único músico en recibir tal reconocimiento en una grabación oficial de The Beatles. Pensando en la localización para realizar el concierto, a los miembros de la banda se les agotaron todas las ideas, rechazando, entre otros escenarios, un barco en el río Támesis, el desierto de Túnez y el Coliseo de Roma. Finalmente, acompañados por Preston, llevaron a cabo y filmaron la actuación en la azotea del edificio de Apple Corps en el 3 de Savile Row, Londres, el 30 de enero de 1969.

El ingeniero Glyn Johns trabajó durante meses reuniendo varias iteraciones posibles para poder publicar un álbum definitivo de Get Back, mientras que ellos trataban otros asuntos. El problema llegó con la necesidad de nombrar un asesor financiero, necesidad que se había hecho evidente al no estar ya Epstein para gestionarles sus asuntos de negocio. Lennon estaba a favor de Allen Klein, que había negociado los contratos de The Rolling Stones y otras bandas del Reino Unido durante la invasión musical británica en los Estados Unidos. La elección de McCartney fue John Eastman, hermano de Linda Eastman, con quien McCartney se casaría el 12 de marzo de 1969 (ocho días antes de que lo hicieran Lennon y Ono). No se pudo llegar a ningún acuerdo, así que ambos candidatos fueron nombrados para el mismo puesto. A causa del conflicto, se perdieron varias oportunidades de operaciones financieras.

Martin se sorprendió cuando McCartney se puso en contacto con él y le pidió que produjera un nuevo álbum, ya que las sesiones de Get Back habían sido —según el productor— «una experiencia desagradable» y que había «pensado que era el final del camino para todos nosotros […] se habían convertido en personas desagradables – para ellos mismos como para las demás personas.» Las sesiones de grabación de Abbey Road se iniciaron a finales de febrero de 1969. Lennon rechazó el formato propuesto por Martin de «una obra musical continua», y quería que sus propias canciones y las de McCartney ocuparan partes separadas del álbum. El formato final, con canciones individuales en la primera parte y la segunda comprendiendo un largo medley, fue un concepto sugerido por McCartney. El 4 de julio, mientras iba progresando el trabajo en el álbum, apareció el primer sencillo de un miembro de The Beatles en solitario: «Give Peace a Chance» de Lennon, acreditado a la Plastic Ono Band. La complementación de «I Want You (She’s So Heavy)», de Abbey Road, el 20 de agosto, fue la última vez que los cuatro Beatles estuvieron juntos en el mismo estudio. Lennon anunció su retirada de la formación el 20 de septiembre de 1969, pero se llegó a un acuerdo por el cual no se haría ningún anuncio público hasta que no se resolvieran algunos asuntos legales aún pendientes-












Lanzado seis días después de la declaración de Lennon, Abbey Road vendió cuatro millones de copias en dos meses y encabezó las listas del Reino Unido durante once semanas. Su segunda pista, la balada «Something», se publicó también como sencillo, la primera y única composición de Harrison en aparecer como un lado A en los sencillos de The Beatles. Abbey Road recibió críticas muy variadas, aunque el medley se llevó el aplauso general. Allmusic considera que es «un oportuno canto de cisne para el grupo» con «algunas de las mejores armonías que pueden ser oídas en cualquier disco de rock».189 MacDonald lo resaltó como «errático y, a menudo hueco»: «Si no hubiera sido por la entrada de McCartney como diseñador del largo medley […] Abbey Road carecería de la semblanza de unidad y coherencia que hace que parezca mejor de lo que es». Martin lo colocó como su favorito entre todos los álbumes de The Beatles; Lennon dijo que era «competente», pero «no tenía vida en él», llamando a «Maxwell’s Silver Hammer» «más de la música de abuela de Paul». El ingeniero de grabación Geoff Emerick señaló que la sustitución de la válvula en la mezcladora de audio del estudio hizo que el transistorizado produjese un sonido con menos garra, dejando a los músicos frustrados por el tono más delgado y la falta de efecto.

El 3 de enero de 1970 se grabó la última nueva canción de The Beatles, «I Me Mine», de Harrison, para el aún incompleto álbum Get Back. No había participado Lennon, que se encontraba entonces en Dinamarca. Para completar el álbum, ahora retitulado Let It Be, Klein dio en marzo las cintas de grabación de Get Back al productor estadounidense Phil Spector. Conocido por su característico muro de sonido, Spector había producido recientemente el sencillo en solitario de Lennon «Instant Karma!». Además de remezclar el material de Get Back, Spector editó, empalmó y sobregrabó en varias de las pistas que The Beatles habían concebido como grabaciones «en vivo». McCartney estaba insatisfecho con el tratamiento que Spector le dio al material, y particularmente con la orquestación en «The Long and Winding Road», que involucró a un conjunto de un coro y una orquesta de treinta y cuatro piezas instrumentales. Por ello, intentó sin éxito detener el lanzamiento del álbum en la versión de Phil Spector. Finalmente, McCartney anunció públicamente la separación del grupo el 10 de abril de 1970, una semana antes de la publicación de su primer álbum en solitario, McCartney. Las primeras copias de su álbum debut en solitario incluían una nota de prensa con una autoentrevista explicando el final de The Beatles y sus esperanzas cara al futuro.

El 8 de mayo se lanzó el álbum Let It Be, con producción final de Spector. El sencillo extraído de él, «The Long and Winding Road», fue su última publicación en los Estados Unidos, ya que en Gran Bretaña no se había publicado como tal. La película documental Let It Be le siguió más tarde en ese mes; en la ceremonia de los Premios Óscar del siguiente año ganaría el Óscar a la mejor banda sonora. The Sunday Telegraph la calificó como «una película muy mala, pero al mismo tiempo enternecedora […] sobre la ruptura de esta tranquila, geométricamente perfecta, y alguna vez atemporal familia de compañeros». Más de una reseña crítica había comentado que algunas pistas de Let It Be sonaban mejor en la película que en el propio álbum. Observando que Let It Be es el único álbum de The Beatles que solía ocasionar reseñas negativas, incluso hostiles, Allmusic lo describió como «en conjunto, un álbum menos valorado […] McCartney, en particular, ofrece algunas joyas: la canción al estilo gospel «Let It Be», que contiene alguna de sus mejores letras; ‘Get Back’, uno de sus temas más roqueros; y la melódica ‘The Long and Winding Road’, arruinada por la sobreproducción de Spector». Paul McCartney presentó una demanda para la disolución de The Beatles el 31 de diciembre de 1970. Las disputas legales continuaron mucho tiempo después de la ruptura, y la disolución de la asociación no surtiría efecto hasta 1975.