CECILIA

Mireya Ramona Cecilia Pantoja Levi nace en Tomé, en las cercanías de Concepción. Chile, el 21 de octubre de 1943, más conocida como Cecilia la incomparable o simplemente como Cecilia, es una cantautora chilena, ídola de la nueva ola en los años 60′.

Historia

Todo eso empezó hace más de cincuenta años, cuando era una quinceañera , en un paseo escolar y una amiga le pidió que cantara. Ella aceptó a regañadientes. La escuchó un profesor y le aconsejó que se uniera a un grupo local, formado originalmente por tres hermanos de apellido González que eran un trio, el nuevo cuarteto melòdico paso a llamarse en tributo a la ciudad de origen de sus integrantes, Los de Tomé. Se hicieron famosos en las radios regionales y al poco tiempo aterrizaron en Santiago. Cuando Cecilia tenia 13 años, cantaron “Amor Colérico” y “Muchacha triste y solitaria”.

Tras la grabación de un primer y único disco sencillo para el sello RCA, a comienzos de la década de los ’60, con el que arrasaron, pero se generaron desacuerdos y se disolvieron, y su voz principal se lanza en solitario, junto a un grupo de apoyo vocal que bautiza Los Singers. Con ellos llega en 1962, gracias a su creciente popularidad y a la confianza de un alto ejecutivo argentino de la filial chilena de los estudios Odeón, grabar su primer trabajo solista, un disco single que, al sumar sus dos caras, combina lo que ya entonces, en pleno despegue de la Nueva Ola, parece irreconciliable: tango italiano (“Uno de tantos”) y rock’n roll interpretado en idioma nativo (“I wanna live”).

cecilia uno de tantos

Fueron estos los cimientos de la primera gran revuelta de masas generada en Chile en torno a una cantante juvenil. Un par de años después de su debut solista, impulsada por canciones italianas como “Tango de las rosas” (1963), “Aleluya” (1964) y “Baño de mar a medianoche” (1964), La canción que nunca calla… igual que yo -comenta con una risotada y un gesto radiante Cecilia, que cobraba una popularidad hasta entonces insospechada para una cantante juvenil.

Cecilia – El tango de las rosas

Cecilia – Aleluya

CECILIA LA INCOMPARABLE NUEVA OLA CHILENA BAÑO DE MAR A MEDIANOCHE.

A su manera, el fenómeno de Cecilia fue en Chile similar al que en paralelo provocaron los Beatles en Inglaterra y Estados Unidos. En los años de su reinado (1963-1965), fue ella quien lideró las listas de ventas y popularidad de la prensa y la radio; sus fans se agolpaban por multitudes en las radios, teatros y estadios donde se celebraban sus conciertos; y su nombre encabezó varias de las principales giras organizadas por el país en aquellos años.

Carisma y polémica en vivo

Su influencia trascendió a la música y su industria local. Con un despliegue escénico como nunca antes se había visto en el país, desfachatado y provocativo, y un catálogo de cruzaba géneros musicales, Cecilia se convertiría en un símbolo de emancipación sexual. Tal como ocurrió en otras latitudes con Elvis Presley y Sandro, la juventud chilena de la época tuvo al frente un modelo que transgredía modales, convenciones y costumbres.

Una prueba de ello está en su participación de 1965 en el Festival de la Canción de Viña del Mar. Compitiendo con la canción “Como una ola”, de la chilena María Angélica Ramírez, la cantante se trenzó en una aguda polémica con las autoridades edilicias de la época al contravenir la recomendación de no interpretar su característico beso de taquito, gesto escénico inspirado en la técnica futbolística y considerado por entonces inapropiado para ser ejecutado por una señorita como ella. A esta trasgresión se sumó una polémica: pese a ganar la competencia, su actuación final en esa versión del festival se realizó entre abucheo de un sector del público que reprobó la decisión del jurado. Lejos de amilanarse, la cantante de Tomé respondió con muecas, gestos burlones y uno que otro beso de taquito.

Cecilia de Chile – Como una ola

Después de ganar Viña del Mar fue invitada al Festival de Benidorm, en España. Vino la posibilidad de internacionalizar su carrera, pero ella sólo se quedó en Madrid por cuatro meses. Se vino a Chile de pura nostalgia. Extrañaba a su familia.

-¿No se arrepiente?
-Sé que perdí una gran oportunidad, me estaban preparando para lanzarme más que a Raphael, que recién venía apareciendo. Pero la verdad es que no me arrepiento de nada. Tomé mis decisiones, he tenido una carrera con éxitos y momentos duros. Y, sin embargo, soy una figura querida y admirada.

No es posible explicar el fenómeno de Cecilia sin atender a la influencia que ejerció en ella su primer productor musical y por entonces director artístico del sello Odeón, Rubén Nouzeilles. A diferencia de otros productores de la época, Nouzeilles no comulgaba con el facilismo de la Nueva Ola. Su formación musical era tan amplia como para sumar producciones de músicos disímiles, como Lucho Gatica, Violeta Parra y Los Huasos Quincheros. Las grabaciones de Cecilia que llevan la firma de Nouzeilles fueron en definitiva las más trascendentes de su carrera, y se caracterizaron por ricas orquestaciones que arreglaron directores de planta de la Odeón como Luis Barragán y Valentín Trujillo.

Resulta sintomático que el comienzo del declive artístico de Cecilia haya coincidido con su alejamiento de la Odeón. Inquieta por la progresiva pérdida de popularidad que desde la segunda mitad de la década experimentó a manos de nuevos ídolos juveniles, entre ellos José Alfredo Fuentes.

José Alfredo Fuentes – Te Perdí

En 1968 decide mudarse al sello CBS/Philips y comenzar a grabar temas que le dieran un perfil más adulto e internacional a su carrera. Así fue como a contar de ese año y hasta 1970 propuso versiones progresivas para temas de Violeta Parra (“Gracias a la vida”) y Víctor Jara (“Plegaria a un labrador”).

CECILIA, LA INCOMPARABLE. GRACIAS A LA VIDA

Cecilia la incomparable – Plegaria a un Labrador

Pero sin lugar a dudas que el registro más trascendente de este período fue “Compromiso”, una balada de acento rockero que tres décadas después sería rescatada por Javiera y Los Imposibles. En su momento, sin embargo, el éxito de este experimento estilístico fue insatisfactorio, y sus resultados llevaron a la cantante a probar suerte con todos los medios que tuvo a su alcance.

Un Compromiso – Cecilia “la incomparable”

Javiera & Los Imposibles – Compromiso

Tras editar un primer y único LP para CBS/Philips, Gracias a la vida (1970), intentó sin suerte iniciar una carrera en México y a la vuelta, en pleno gobierno de la Unidad Popular, fundó su propio sello discográfico, Chía Producciones, para el que grabó algunos pocos temas de corte melancólico y romántico que tuvieron escasa difusión. Fue éste el último intento importante por recuperar la gloria perdida.

Dilo calladito, Cecilia.

CECILIA – SE HA PUESTO EL SOL

Estoy llorando, Cecilia.

Cecilia – Pure de Papas

Leyenda bohemia

El golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 la sorprende cantando en boites y centros nocturnos de la capital, y desde entonces, aquellos escenarios se convertirán en un refugio para su supervivencia artística. A diferencia de otros cantantes de su generación, la ex reina de la Nueva Ola permanecerá al margen de los circuitos oficiales y masivos de difusión. En los subterráneos de la deprimida bohemia nacional, Cecilia comenzará a alzarse en leyenda de una nueva generación que comenzará a valorarla como figura de culto e ícono gay.

-Cuando se me cerraron las puertas a principios de los 80. No había ofertas de trabajo, no había lugares donde cantar, no me llamaban de la televisión. Entonces, comencé a trabajar en boites, en locales nocturnos. Entonces los artistas eran joyitas y los locales de la bohemia no les parecían a su altura. Yo, como tenía mundo y no me avergonzaban nimiedades, rompí el tabú. Yo levanté la noche en los 80. Durante el toque actuaba y me quebaba en los locales hasta las 7 de la mañana. Hacía patria.

-Se habló de alcoholismo.
-Ese tipo de tonteras y muchas más. Yo nunca he tomado alcohol. Sólo me curé una vez en mi vida, a los trece años. Entonces me tomé en una fiesta una mezcla de vino, pisco y algún otro licor, vaya uno a saber. El malestar me volvió abstemia de por vida. Lo mismo con las drogas. Con la marihuana ni siquiera lo intenté.

La primera señal al respecto la entrega el director teatral Vicente Ruiz, quien en 1984 utiliza canciones de Cecilia para musicalizar una versión de la obra Hipólito que se montó en el teatro El Trolley. La interpretación de las canciones está confiadas a un grupo conformado por Javiera Parra, su hermano Ángel Parra (guitarra), Rodrigo Alvarado (guitarra), Silvio Paredes (bajo) y Sebastián Levine (batería), la base de Primeros Auxilios. ¿Qué conexión vio Vicente Ruiz entre Cecilia y una tragedia griega? «Ella —declaró en diciembre de 1984 al suplemento “Wikén” del diario El Mercurio— es como alguien majestuoso que desapareció en la oscuridad del anonimato por una posible autodestrucción. Todas sus canciones son de amor; pero de un amor fatal, imposible de concretar. Ella es una mujer que se automarginó».

Aunque el montaje de Hipólito tuvo una repercusión muy marginal, fue el punto de partida para que Cecilia fuese revalorada entre nuevas generaciones. Once años después, Javiera y Los Imposibles incluirían una versión de “Compromiso” en su disco debut de 1995, la cual encontraría eco en las radios locales, contribuyendo al renacimiento de Cecilia.

Del resto se encargaron Vicente Ruiz, quien el mismo año patrocinó una serie de conciertos de la antigua reina de la Nueva Ola (uno de ellos con un lleno total en el Teatro Caupolicán), y su ex director artístico, Rubén Nouzeilles, que lanzó dos discos compilados en formato digital, La incomparable (1995) y Un día te diré (1997), cuyas ventas sumaron más de 100 mil unidades, delatando el arraigo popular de sus canciones.


Cecilia – Te perdí

En el mismo período, una obra de teatro sobre la vida de Cecilia que tocaba el tema del alcoholismo y la homosexualidad alimentará el mito sobre su figura. A éste contribuirá la biografía no autorizada Cecilia. La vida en llamas (2002, Planeta), de Cristóbal Peña. Tras permanecer un mes a la venta, el libro fue requisado por orden de un tribunal del crimen capitalino, que usó el texto como medio de prueba para evaluar posibles injurias con publicidad acusadas por la propia autora en una demanda. Un año y medio después, el caso fue cerrado sin que el tribunal se pronunciara sobre el fondo de la demanda.

Cecilia – Buen Dia Tristeza.

Pese al impacto y adoración que sigue provocando en un público diverso, Cecilia Pantoja Levi —como todos los cantantes de su generación— se ha limitado a administrar su patrimonio musical de los años ’60.

CECILIA LA INCOMPARABLE – NUEVA OLA CHILENA

“Yo las he pasado duras, pero soy un poco a prueba de balas”, dice Cecilia. La cantante ícono de la Nueva Ola, la cantante que en los 90 se transformó en una mujer de culto. Premiada por la SCD, prepara una gira en el sur, y la actriz Vanessa Miller está escribiendo una comedia musical con su vida y sus canciones.

Cecilia y Violeta Parra. Un momento histórico de la música chilena

Con un estilo musical estructurado en base a ritmos tan diversos como el pop ligero, el rock and roll, el bolero y el tango italiano, Cecilia fue la mayor estrella juvenil de la Nueva Ola chilena.

Alvaro Henriquez con Cecilia Un Compromiso 2012

Cecilia Alvaro Henriquez Yein FONDA 2012