NIRVANA

Nirvana fue un grupo estadounidense de Grunge, procedente de Aberdeen, Washington. Liderado por el mítico Kurt Cobain que forma parte del tristemente celebre grupo de los 27. Con el éxito del sencillo “Smells Like Teen Spirit”, del álbum Nevermind (1991), Nirvana escaló las listas musicales en todo el mundo e inició la explosión de lo que hasta ese momento era punk underground y rock alternativo en la escena musical mundial, en un movimiento al que los medios de la época se referirían como “grunge”. Otras bandas de la escena musical de Seattle como Pearl Jam, Alice in Chains y Temple of the Dog también obtuvieron popularidad y, como resultado, el rock alternativo se convirtió en un género dominante en la radio y la televisión musical durante la primera mitad de la década de 1990.

HISTORIA

Para comenzar con el origen de Nirvana, primero de forma obligada tenemos que hablar de su lider Kurt Cobain; nacío en Aberdeen, estado de Washington, el 20 de febrero de 1967, fue el cantante, compositor y guitarrista de esta prominente banda grunge.


Kurt Cobain

Kurt se crío en el seno de una familia cristiana (más tarde reflejaría esta etapa en la canción «Lithium»). Vivió sus primeros 6 meses en Hoquiam, hasta que su familia volvió a Aberdeen. Su padre se llamaba Donald Lenald Cobain y su madre Wendy Elizabeth Fradenburg. También tenía una hermana menor, Kimberly, nacida el 24 de abril de 1970. Cobain se empezó a interesar por la música a temprana edad. De acuerdo con su Tía Mari, el empezó cantando a los 2 años. A los 4 años, Cobain comenzó a tocar el piano y a cantar, escribiendo una canción sobre su viaje a un parque local. Él escuchaba artistas como Ramones y también cantaba canciones como “Motorcycle Song,” de Arlo Guthrie,The Beatles’ “Hey Jude”, Terry Jacks’ “Seasons in the Sun” y el tema musical de la Serie de televisión The Monkees a una temprana edad.

Cobain confesó que su infancia fue bastante feliz: su padre, Don, trabajaba en una maderera, su madre Wendy estaba en casa. La familia era pobre: sus abuelos paternos, Iris y Leland, vivían en un trailer, y a los Cobain jóvenes les costaba pagar el alquiler. La felicidad duró hasta que Kurt cumplió los ocho años, cuando sus padres se divorciaron.

No fue un divorcio razonable. Fue una guerra. Las cartas que llegaban para Don a la antigua casa eran devueltas cubiertas con excrementos. La nueva pareja de Wendy era un hombre violento que llegó a romperle un brazo. Kurt escribió en la pared de su habitación: “Odio a mamá, odio a papá. Mamá y papá se odian. Estoy triste”. Ese mismo año Kurt tuvo que ser ingresado a un hospital: estaba desnutrido.

En una entrevista en 1993, Cobain dijo: «Recuerdo sentirme apenado, triste por mis padres. Me avergonzaba compararme con mis amigos de la escuela, porque yo ansiaba pertenecer a ese tipo de familia clásica, a una familia típica. Madre, padre… Yo quería esa seguridad. Odié a mis padres durante años por esa razón». Cobain se trasladó a Montesano para vivir con su padre.

Los dolores de estómago que iban a acompañarlo toda su vida acababan de hacer su aparición. Tras un año viviendo con su madre después del divorcio, quiso irse a vivir con su padre, y ambos se mudaron a un trailer, que instalaron frente al de sus abuelos. A partir de entonces, sugiere Cross, Kurt iba a quedar en medio de la batalla parental: yendo y viniendo de casa en casa, peleando con su padre que sólo sabía comunicarse con él mediante invitaciones a comer hamburguesas o jugar partidos de béisbol.

En la escuela, a Cobain le interesaban poco los deportes. Por la insistencia de sus padres formó parte del equipo de luchadores, pero Kurt estaba más interesado en sus clases de arte. Continuamente dibujaba durante las clases, especialmente detalles de anatomía humana, y también alguna caricatura de Michael Jackson posando.

Cuando fue lo suficientemente grande, comenzó a pedir asilo en casas de amigos, e incluso prefería vivir en la calle. De 1982 a 1986 pasó por diez casas distintas, huésped de diez familias diferentes. Estuvo preso varias veces, por escribir graffitis en las paredes del pueblo, por trepar techos borracho, por estar borracho y ser menor.

Tocó la batería en un grupo del colegio de los 10 a los 16 años sin saber leer música ni partituras. Su primera guitarra eléctrica fue un regalo de su tío Chuck cuando tenía 14 años, su tío la consiguió en el Centro Musical Rosevear, en Aberdeen, escogiendo el instrumento en vez de una bicicleta. Desde ese momento Cobain intentó formar bandas con amigos, interpretando canciones de AC/DC y Led Zeppelin. Dedicando 2 horas diarias a su manejo, aprendió todo lo necesario en 6 semanas de clase y empezó a escribir sus propias canciones en lugar de «perder el tiempo aprendiendo las de otros, porque estudiar demasiado la música de los demás puede suponer un obstáculo para el desarrollo del estilo personal». Su principal actividad era intoxicarse con cualquier droga que tuviera a mano y tocar la guitarra que le había regalado su tío.

Cuando tenía 17 años, su madre decidió que ya no sabía qué hacer con él, y lo echó de la casa. Eventualmente volvería a vivir con su padre, pero nunca volvió a tener una relación con él. Años después, en un collage que cubría dos páginas de su diario, escribió sobre la foto de su padre: “Papá: me hizo vender mi primera guitarra. Quería que fuera deportista”. En la canción “Serve the Servants” de In Utero le escribió “Traté de tener un padre/ pero tuve un papi”.

Nirvana – Serve The Servants (sub. español)

En “Something in the Way”, la canción que cerraba Nevermind, Kurt Cobain aseguraba que, después de haber sido echado de su casa, dormía bajo un puente, el Young Street Bridge. La verdad es, según narran todos sus amigos en las entrevistas concedidas a Charles Cross, Kurt jamás hizo tal cosa.

Nirvana – Something In The Way ( Subtitulado )

“Hubiera sido imposible”, dice Krist Novoselic, bajista de Nirvana, que conoció a Kurt en la secundaria. “Iba ahí a fumar marihuana, pero nunca pasó una noche ahí. No era posible, con las orillas embarradas y la marea que subía hasta que no quedaba un lugar seco.

Eso fue revisionismo.” La verdad, sin embargo, es igualmente desoladora: en sus meses sin hogar, Kurt durmió en una caja de cartón que alguna vez había envuelto una heladera, y más tarde eligió pasillos de departamentos que tenían calefacción central: escapaba por la mañana, antes de que los vecinos se levantaran.

Cuando fue descubierto, Kurt decidió que lo mejor sería pasar las noches en la guardia del hospital de Grays Harbour, el mismo donde había nacido diecisiete años antes. Fingía ser pariente de algún enfermo, miraba TV hasta que se dormía, y ordenaba comida a habitaciones vacías para poder cenar.

No fue su única mentira. Kurt insistía en que la primera banda que vio en vivo fue Black Flag. En realidad, fue Van Halen, y le encantó al punto que se compró una remera y la estrenó en la escuela.

Kurt solía contarle a cuanto periodista se le pusiera delante que compró su primera guitarra con el dinero que obtuvo de vender armas. Su madre tenía varios rifles, y planeaba usar uno de ellos para matar a su segundo marido, el padrastro de Kurt, que solía golpearla.

Una vez, tras una tormentosa reconciliación, ella tiró las armas al río Wishkah, en compañía de su hija Kim. Al otro día, Kurt le pidió a su hermana que lo ayudara a encontrar las armas, y las vendió. Pero sólo se compró un amplificador, porque ya tenía una guitarra.

Por qué decidió narrarlo así es fácil de entender: un punk suburbano, menor de edad, que cambiaba armas por su instrumento, es una historia mucho más mítica. Pero muchos creen que el libro de Cross desmitifica al Cobain sincero, crudo, en estado de pureza y lo convierte en un publicista preocupado por reescribir su historia y manipular o inventar su imagen pública.

En fin, se lamentan porque convierte a Kurt en una estrella de rock, mucho más preocupado por la leyenda que se construye a su alrededor que por lo que realmente pasaba en su vida. Los fans son injustos: Kurt quería parecerse a lo que había soñado, y ésa es una forma mucho más compleja, pero también mucha más verdadera, de ser honesto.

La tesis en el universo de mitología Nirvana indica que Kurt fue destruido por una fama que nunca buscó, que lo convirtió en algo que no quería ser, que lo aterraba la idea de convertirse en un producto corporativo que traicionaba sus raíces punk. Lo trágico, dice Cross, es que Kurt en realidad buscó la fama casi desesperadamente, quizá para aliviar su soledad, su sensación de fracaso, su abandono. Y que cuando la tuvo, la fama y el amor incondicional de los adolescentes no le sirvió para nada.

Su deseo de fama siempre fue evidente, y Charles Cross se encarga de demostrarlo. A los 17 años, cuando paraba en casa de su amigo Jesse, descubrió que un conocido de la familia era agente de prensa de Capitol Records. “Siempre insistía en que se lo presentara, porque Kurt ya escribía canciones y creía que nuestro amigo podía catapultar su carrera.”

En esa época, Kurt ya conocía a gente del ambiente punk (era amigo de la banda The Melvins) y se cuidaba de ocultarles esto. Cuando el sello Sub Pop de Seattle editó el primer simple de Nirvana, “Love Buzz”, Kurt le llevó una copia a la radio del college de Olympia, donde vivía en ese momento. Dos horas después, como la radio aún no la había puesto al aire, él mismo llamó por teléfono para pedirla.

En el verano de 1990 Kurt empezó a enviar casetes de demos a sellos, pero no a sellos independientes: los enviaba a Warner Brothers y Columbia Records. Finalmente fue Geffen Records quien les firmó contrato y editó el histórico Nevermind y convirtió a “Smells like Teen Spirit” en un himno. Un himno que, revela Charles Cross, surgió de un graffiti y un desodorante: Kathleen Hannah, líder del grupo Bikini Kill, escribió en el baño de Kurt: Cobain huele a “Teen Spirit”. Con comillas, porque “Teen Spirit” era la marca del desodorante que usaba su novia de entonces, Tobi Vail, y que impregnaba al enamorado Kurt.

Continua leyendo en NIRVANA segunda parte…

de TURISMO VALLE DEL LLAIMA Publicado en grunge